Editorial

Una pandemia con sus anexos

La embestida con elevada mortalidad del virus SARS-Cov-2 coincide (o ha sido causa) de un debilitamiento estructural de servicios asistenciales, incluyendo vacunaciones rutinarias. Concentrada la atención en la pandemia de la covid-19, otros flancos de los servicios sanitarios han perdido vigor o se han deteriorado; al tiempo que muchas personas enfermas dejan de ir a hospitales motivadas por las propias autoridades para que solo acudan a ellos por extrema necesidad. Cuando sus males no pandémicos comprometen la vida.

En confirmación, el principal centro pediátrico capitaleño y de importancia nacional, Doctor Robert Reid Cabral, se encuentra severamente disminuido en su capacidad de sanar y salvar niños. Lleno de deudas, desabastecido y con equipos dañados.

La caída de las funciones de salubridad incluye, como muestras, establecimientos situados en Santiago como el José María Cabral y Báez y el Arturo Grullón; y en Santo Domingo, el Moscoso Puello y el Marcelino Vélez.

Cortos andan los fondos estatales para atención a enfermedades catastróficas y de alto costo que de ordinario las prestadoras de la Seguridad Social se abstienen de cubrir.

Todo esto hace crecer el desamparo para el ancho segmento de la población comprendido por familias muy pobres, pobres y de clase media baja y crece la duda de que Senasa alcance para sobrepoblarse de afiliados.

Publicidad a favor del pueblo

Bienvenida sea la intención ya divulgada desde el Gobierno de circunscribir los pregones publicitarios oficiales (desbordantes y sectarios en el pasado) a objetivos sociales; sin los odiosos ribetes propagandísticos que abrumaban hasta el pasado16 de agosto.

Cabe invertir en difusión de consignas masivas para prevenir enfermedades y desalentar la automedicación. Cabe llevar a ojos y oídos del pueblo llano orientaciones para cuidarse de la delincuencia y fomentar el ahorro.

Emprender una campaña contra las violaciones de tránsito; el azote de «delíveris» que en motocicletas reparten cargas con alevoso atropello a normas de circulación. La publicidad estatal debe combatir hábitos negativos, prevenir estafas, edificando ciudadanos para no dejarse embaucar por brujos ni adherirse a raras fórmulas para ganar dinero fácilmente. Castillos de naipes.

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