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Unidad y renovación marcan la solemne Misa Crismal 2026 en Santiago


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Santiago de los Caballeros.– En un ambiente de profunda fe, recogimiento y comunión eclesial, la Arquidiócesis de Santiago celebró la tradicional Misa Crismal 2026, una de las liturgias más significativas de la Iglesia católica, que reúne al clero y al pueblo de Dios en torno a su pastor.

La celebración tuvo lugar en el multiuso de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), y estuvo presidida por el arzobispo metropolitano, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, acompañado por los obispos auxiliares monseñor Andrés Amaury y monseñor Valentín (Plinio) Reynoso, así como por el arzobispo emérito monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, y monseñor Gregorio Nicanor Peña, obispo emérito de la diócesis de La Altagracia, Higüey.

Durante la solemne eucaristía se vivieron momentos centrales para la vida cristiana, entre ellos la bendición de los Santos Óleos —el de los Enfermos y el de los Catecúmenos— y la consagración del Santo Crisma, los cuales serán utilizados en la administración de los sacramentos a lo largo del año en todas las parroquias de la arquidiócesis.

Uno de los actos más emotivos de la jornada fue la renovación de las promesas sacerdotales, en la que los presbíteros reafirmaron su compromiso de servicio, entrega y fidelidad al Evangelio y al Pueblo de Dios, fortaleciendo así la unidad del clero con su arzobispo.

Asimismo, la celebración estuvo marcada por un gesto concreto de solidaridad, al recibir los aportes de las distintas parroquias destinados a la Pastoral Penitenciaria, una iniciativa que busca llevar acompañamiento espiritual y esperanza a las personas privadas de libertad.

En su mensaje, inspirado en la cita bíblica: “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres”, el arzobispo destacó la importancia de vivir la fe desde la unidad, el servicio y la misión evangelizadora.

La Arquidiócesis de Santiago elevó su acción de gracias a Dios por la fidelidad de sus pastores y la participación activa de los fieles, reiterando el llamado a continuar caminando juntos en oración, fortaleciendo los lazos de fraternidad y compromiso cristiano.

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