Editoriales

Violencia

Queda mucho por andar en el camino de la reforma de la Policía. El incidente ocurrido este fin de semana en un establecimiento de comidas del Distrito Nacional refleja la falta de autocontrol e incapacidad de manejo de situaciones de un miembro de la uniformada que así lo revela.

Pero el incidente cuadra mejor dentro de la categoría de violencia social que de brutalidad policial. La violencia social es la causante de la mayoría de los homicidios.

Ciudadanos contra ciudadanos, por un parqueo, por impaciencia en una fila, por un incidente de tránsito, asesinatos dentro de la familia, por deudas. Hasta por 50 pesos…

Centrados siempre en confirmar si cuadran o no las estadísticas oficiales perdemos de vista las causas. Y éstas tienen peor solución. Porque la violencia social se genera en el seno de la familia, y se cultiva también en la escuela. Va creciendo con esas profundas raíces y se enreda en la falta de educación, en la desesperanza en el futuro, en la cultura del poder y el control.

Queda mucho trabajo, pero no solo en las filas de la Policía Nacional.

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