Antes de operarte, verifica: cinco pasos para no arriesgar tu vida en una cirugía estética hecha en RD

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Cada vez más dominicanas acceden a cirugías estéticas a través de redes sociales, atraídas por precios bajos y promesas de resultados inmediatos, y por el imaginario de mujer que promueven los canales digitales. Pero detrás de esas ofertas, en muchos casos, no hay médicos, ni clínicas habilitadas, ni protocolos de seguridad. El resultado, en los casos más graves, es la muerte.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud Pública y la Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica insisten en que la prevención empieza antes de entrar al quirófano. Aquí, cinco pasos que pueden salvarte la vida.
1. Verifica que el centro esté habilitado
Antes de agendar cualquier consulta, confirmá que la clínica o centro médico cuente con la habilitación vigente del Ministerio de Salud Pública. Este registro es obligatorio para todo establecimiento que realice procedimientos quirúrgicos en el país.
Puedes consultarlo directamente en el portal de datos abiertos oficial del Ministerio de Salud Pública.
Si el centro no aparece en el registro o no puede mostrar su certificado de habilitación, es una señal de alerta inmediata.
2. Confirma la matrícula del cirujano, de la cirujana
Que alguien use bata blanca o se presente como «doctor» o «doctora» no garantiza que lo sea. Verifica que el médico que te va a operar esté inscrito y habilitado en el Colegio Médico Dominicano (CMD) y que cuente con especialización en cirugía plástica reconocida.
La Sociedad Dominicana de Cirugía Plástica, Reconstructiva y Estética mantiene un directorio oficial de cirujanos certificados. Consúltalo antes de tomar cualquier decisión.
También, consulta el exequátur de los profesionales de la salud del Ministerio de Salud Pública.
Un barbero, técnico estético o cualquier persona sin título médico no puede realizar procedimientos quirúrgicos. Hacerlo es ilegal y pone tu vida en riesgo.
3. Identifica las señales de alerta
Hay situaciones que deben detenerte, sin importar cuán atractiva sea la oferta:





