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Carmen Amelia y Rafael: Una boda solemne, distinguida y alegre


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Entre la solemnidad de una catedral, la belleza de una celebración cuidadosamente concebida y una recepción convertida en un despliegue de elegancia, Carmen Amelia Pérez Sued y Rafael Arquímedes Cabrera Vidal celebraron su matrimonio en una velada donde el amor, la distinción y la alegría se encontraron en perfecta armonía.

Carmen Amelia es hija de Francisco Ramón Pérez Comprés y Matilde Cristina Sued de Pérez, mientras que Rafael Arquímedes es hijo de Arquímedes de Jesús Cabrera López y Ana Antonia Vidal de Cabrera.

La majestuosa Catedral Santiago Apóstol el Mayor fue el escenario escogido por la pareja para pronunciar su “sí” ante Dios, acompañada por familiares y amigos que se dieron cita para compartir la emoción de este momento trascendental.

La ceremonia religiosa fue presidida por el arzobispo metropolitano de la Arquidiócesis de Santiago de los Caballeros, monseñor Héctor Rafael Rodríguez, mientras que la bendición nupcial estuvo a cargo de monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio, con la concelebración de los sacerdotes Manuel Maza y José Núñez.

La música añadió solemnidad y belleza a la ceremonia. La eucaristía fue animada por el coro del padre Carlos Santana, el grupo musical Hecho a Mano, acompañados por Trompetas Imperiales, creando una atmósfera especialmente emotiva para este momento.

Tras recibir la bendición nupcial, los recién casados y sus invitados se trasladaron hasta los establos del exclusivo residencial Quintas de Pontezuela, donde la celebración continuó en un ambiente de distinción y calidez.

El escenario fue transformado para recibir a los invitados en una recepción en la que los detalles, la ambientación y la cuidada puesta en escena hicieron de cada espacio parte de una experiencia memorable. Natacha Rosario estuvo a cargo del montaje.

El bizcocho nupcial se erigió como la gran pieza de arte de la velada.  Creación de Eugenia Morrobel, la imponente estructura combinó una franja floral, una torre piramidal de copas de champán, coronada con un monograma con las iniciales de la pareja.

Milly Quezada, El Blachy y Toño Rosario fueron los encargados de amenizar la fiesta, llevando a los invitados a la pista y convirtiendo la recepción en una celebración vibrante y llena de energía.

Y, como corresponde a una noche verdaderamente especial, fueron los novios quienes más disfrutaron. Carmen Amelia y Rafael vivieron cada instante con espontaneidad y alegría, rodeados de las personas que ocupan un lugar especial en sus vidas.

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