El campo cubano, tras el paso del huracán Rafael: «Lo perdimos todo, prácticamente»

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RESUMEN
Alquízar (Cuba) (EFE).- Cuando Lázaro Elien, cubano de 57 años, habla sobre los cultivos que no pudo salvar del huracán Rafael, no lo hace a la ligera. Detrás de él hay un camión repleto de plátanos macho que serán desechados: “El año se fue… lo perdimos todo, prácticamente”, dice a EFE con resignación.
Elien hace un recuento de daños frente a su casa en la localidad Alquízar (occidente), el corazón agrícola de Artemisa, la provincia que surte de frutas, vegetales y hortalizas a La Habana. El lugar se enclava en la zona cero del huracán que con categoría 3 (de 5) en la escala Saffir-Simpson golpeó Cuba el pasado 6 de noviembre.
“No quedó una mata de plátano viva, a la yuca la molió también. Era lo que teníamos sembrado para producir”, recuerda.
Solo en Alquízar, según los datos del Gobierno, unas 2.000 hectáreas de plátano y 300 de yuca quedaron arrasadas.
En toda Artemisa, se habla de unas 37.000 hectáreas de producción agropecuaria gravemente afectadas gravemente por las intensas lluvias, de hasta 200 milímetros (o litros por metro cuadrado), y los fuertes vientos, de hasta 195 kilómetros por hora.
La cifra de afectaciones asciende a 16 millones de dólares, según datos preliminares, en un momento en el que cada producto agrícola es necesario por el desabastecimiento general de alimentos que sufre la isla desde hace años, uno de los elementos más sensibles de la crisis económica y energética en que se encuentra sumida Cuba.





