El Salvador sigue bajo la lupa tras los terremotos de Suramérica

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RESUMEN
Internacionales. La inquietud por la reciente actividad sísmica en El Salvador crece tras los sismos devastadores ocurridos en Colombia y Venezuela. Las dudas sobre la frecuencia de estos eventos y su posible relación han vuelto a la agenda pública.
Miguel Hernández, geólogo y docente de la Universidad de El Salvador (UES), ofreció a Infobae una visión técnica y comparativa sobre el fenómeno.
La sismicidad salvadoreña mantiene un patrón perceptible para quienes viven en el país. Según Hernández, los registros históricos muestran que El Salvador experimenta sismos destructivos cada 20 años.
Al analizar los terremotos de 1951, 1965, 1986 y 2001, Hernández afirma: “La fuente sísmica interna de la zona central tiene un aproximado de entre 15 a 20 años si tomamos en cuenta estos últimos sismos”. Esta frecuencia se considera alta dentro de la geología.
A nivel popular se afirma que la liberación de energía a través de sismos “pequeños” evita una emergencia de mayor magnitud.
“El hecho de que en una falla se esté liberando energía lentamente puede ser el comportamiento de esa misma falla, pero fallas hay muchas. Hay varios sistemas de fallas que uno no ve en la superficie y que se expresan justamente a través de los sismos”.
Por tanto, la ocurrencia de temblores menores no garantiza la ausencia de terremotos mayores.
La explicación técnica apunta a la ubicación de El Salvador sobre una zona de subducción, donde la placa de Cocos se introduce bajo la placa del Caribe a una velocidad de siete centímetros al año.
Este fenómeno genera tanto sismos superficiales como profundos, algunos de los cuales pueden provocar tsunamis. Hernández recuerda el evento del 26 de agosto de 2012, cuando un sismo de magnitud 7.3, registrado como “lento” y no sentido por la población, generó un pequeño tsunami en la zona de La Libertad y en la Isla de Méndez.
¿Sismos en la región son similares a los de Venezuela y Colombia?
En cuanto a la comparación con los recientes sismos en Venezuela y Colombia, Hernández aclara que los contextos tectónicos difieren considerablemente.
El doblete sísmico en Venezuela se produjo sobre un margen de placa transcurrente, donde las placas chocan y se deslizan horizontalmente. “En Venezuela estamos hablando de un margen transcurrente en donde las placas chocan y definen un sistema de fallas que se mueven de una manera horizontal”, explica el geólogo.





