Huevos o avena: La mejor opción de desayuno y la que aporta más energía al cuerpo, según estudio

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RESUMEN
Los huevos y la avena son dos de las opciones de desayuno más populares. Los huevos son ricos en proteínas de alta calidad, vitaminas y minerales, lo que proporciona energía constante y favorece la salud muscular. La avena, por otro lado, está cargada de fibra, que promueve la salud intestinal y cardíaca. Por esta razón, pasamos analizar cada una de estas alternativas para la primera comida del día.
«Tus preferencias dietéticas, tus objetivos de salud y cómo reacciona tu cuerpo a los huevos y la avena pueden influir en cuál es mejor para ti», señala a Health Johna Burdeos, dietista registrada con 20 años de experiencia.
Según la experta, la elección entre huevos y avena depende de tus preferencias gustativas y de tus objetivos de salud. Los huevos son una excelente opción si buscas proteínas de alta calidad para ayudar a desarrollar los músculos. La avena es una excelente opción de desayuno rica en fibra para ayudar a reducir el colesterol. Ambos también están repletos de vitaminas y minerales.
A menos que tengas alergias o sigas una dieta específica que te obligue a evitar uno, «no hay motivo para que no puedas disfrutar de ambos», aclara la dietista. Para aprovechar al máximo los nutrientes que ofrece cada uno, prueba a añadir huevos y avena a tu rutina de desayuno.
Las diferencias entre ambos alimentos
Estos alimentos provienen de diferentes grupos de alimentos, por lo que la comparación no es gramo por gramo y es natural que uno tenga mayor contenido de ciertos nutrientes que el otro.
Según explica Health, en lo que respecta a los huevos, del grupo de las proteínas, contienen naturalmente más proteínas, menos carbohidratos y ninguna fibra en comparación con la avena, que es un carbohidrato. Un solo huevo duro es rico en selenio, que aporta el 28% del valor diario (VD), que es importante para la salud reproductiva y la función tiroidea.
A su vez, también contienen el 27% del valor diario de colina, que ayuda a regular la memoria, el estado de ánimo y el control muscular. Las yemas de huevo contienen luteína y zeaxantina, antioxidantes que ayudan a proteger los ojos y reducen el riesgo de enfermedades oculares relacionadas con la edad, como la degeneración macular.
La avena, por su parte, tiene un alto contenido de hierro y cubre el 77% del VD. El hierro es necesario para que los glóbulos rojos estén sanos. También es rico en ácido fólico, que es esencial para producir ADN y especialmente importante durante el embarazo. Una deficiencia en cualquiera de los nutrientes puede provocar anemia. Por último, la avena proporciona el 34% del VD de vitamina A, que es esencial para la visión y la salud inmunológica.





