La Habana sale a la calle en respaldo a Raúl Castro

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RESUMEN
La Habana.— La escena fue clara desde temprano: banderas cubanas al aire, consignas y una multitud concentrada en la Tribuna Antiimperialista José Martí. Miles de personas salieron este viernes a las calles de la capital cubana para rechazar la imputación del expresidente Raúl Castro en Estados Unidos y, al mismo tiempo, cerrar filas en torno al Gobierno.

La convocatoria no pasó desapercibida. A ella acudieron jóvenes, estudiantes, trabajadores y dirigentes políticos, en una movilización que reunió a diferentes sectores y que estuvo encabezada por el presidente Miguel Díaz-Canel. Junto a él, miembros del alto mando político y militar marcaron presencia, en una imagen que buscó proyectar unidad.
El motivo central de la protesta gira en torno a la decisión de autoridades estadounidenses de imputar a Castro, de 94 años, por hechos ocurridos en 1996, cuando fueron derribadas dos avionetas civiles, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas. La acusación, que señala presunta conspiración para asesinar ciudadanos estadounidenses, ha provocado una respuesta inmediata desde Cuba.
En la concentración, el mensaje fue repetido en carteles y discursos: rechazo frontal a lo que consideran una maniobra política y judicial contra una figura histórica de la Revolución. Los manifestantes también aprovecharon para cuestionar el endurecimiento de las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos en los últimos meses.
El acto tuvo un marcado tono político. A través de consignas y declaraciones, los asistentes reafirmaron su respaldo al sistema político cubano y defendieron la legitimidad de su liderazgo. La movilización, organizada por la Unión de Jóvenes Comunistas junto a organizaciones sociales y estudiantiles, buscó además fortalecer la cohesión interna en un momento de tensión internacional.
Entre los participantes también se encontraban figuras clave del aparato estatal, como el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo, el primer ministro Manuel Marrero y dirigentes del Partido Comunista, lo que reforzó el carácter institucional del evento.





