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La playa del pueblo se encarece: Boca Chica entre los altos precios, el hostigamiento y la pérdida de su esencia


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SANTO DOMINGO.- Por décadas, Boca Chica fue sinónimo de playa popular. Era el lugar donde cualquier familia dominicana podía pasar un domingo frente al mar sin necesidad de realizar grandes gastos. Su cercanía con Santo Domingo, sus aguas poco profundas y la posibilidad de llevar la comida desde la casa la convirtieron en el principal balneario del país. 

En la actualidad, sin embargo, esa imagen parece diluirse entre una creciente presión comercial que, para muchos visitantes, ha terminado convirtiendo una jornada de descanso en una experiencia costosa y, en ocasiones, incómoda.

Basta recorrer unos metros sobre la arena para advertir el cambio.

La playa está prácticamente ocupada por una extensa fila de mesas, sillas, negocios y vendedores que reducen considerablemente el espacio libre para los bañistas.

A ello se suma el constante abordaje de comerciantes que ofrecen, una y otra vez, alimentos, bebidas, masajes, artesanías, sombreros, cocos, dulces, excursiones y toda clase de productos, dificultando que el visitante pueda disfrutar del lugar con tranquilidad.

Los precios también llaman la atención. Un menú de uno de los establecimientos de la playa, al que tuvo acceso EL DÍA, muestra que un plato de langosta cuesta RD$3,500, una parrillada mixta RD$3,200, un salpicón de mariscos para dos personas RD$3,200 y una paella para dos RD$4,200.

Incluso platos más sencillos como un pescado al ajillo o a la criolla oscilan entre RD$1,100 y RD$1,350, mientras una sopa de mariscos cuesta RD$1,800 y un plato de comida criolla RD$600.

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