Miles de perros participan en el primer ensayo de una pastilla que podría alargar su vida hasta el equivalente de 24 años humanos

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RESUMEN
Dos grandes ensayos clínicos en Estados Unidos buscan demostrar que es posible prolongar la longevidad de nuestras mascotas con fármacos diseñados para retrasar el envejecimiento. Uno de ellos, liderado por la empresa privada Loyal, prueba una píldora secreta en perros de pequeño tamaño y edad avanzada. El otro, impulsado por el consorcio académico Dog Aging Project, evalúa la rapamicina en centenares de animales de compañía de raza grande. Si tienen éxito, estos proyectos no solo podrían dar más años de vida saludable a los canes, sino abrir el camino a futuros tratamientos en humanos.
Dos caminos hacia el mismo objetivo
El primero de los ensayos se conoce como STAY, un acrónimo en inglés que significa “quedarse”. Está dirigido por la startup biotecnológica Loyal, con sede en San Francisco, que ha logrado captar más de 150 millones de dólares de inversión privada. Su propuesta es administrar LOY-002, un compuesto todavía rodeado de secretismo, a 1.300 perros distribuidos en más de 70 clínicas veterinarias de Estados Unidos. Se trata de animales mayores de diez años y con un peso inferior a seis kilos, seleccionados porque las razas pequeñas viven más tiempo y permiten observar mejor los posibles efectos del tratamiento.
Según la compañía, la píldora reproduce algunos de los beneficios de la restricción calórica, la intervención más eficaz que se conoce para retrasar el envejecimiento en modelos animales. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) ha reconocido preliminarmente que existen indicios de eficacia, un paso inédito en el campo de la longevidad veterinaria. Los datos completos del ensayo, sin embargo, no estarán disponibles hasta 2026.





