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Por Los Vagos: Ausencias obligan a Cámara a reordenar sus comisiones


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Diputados pueden ser excluidos de las comisiones por inasistencia, pero las faltas no implican automáticamente descuentos salariales; el Congreso inicia además otra legislatura con importantes reformas todavía pendientes

Santo Domingo.– La Cámara de Diputados llega este miércoles a una situación poco habitual: deberá reorganizar parte de sus comisiones permanentes porque algunos de sus integrantes no cumplen regularmente con la obligación de asistir a las reuniones donde se estudian, modifican y preparan buena parte de las leyes que posteriormente conoce el pleno.

El presidente de la Cámara, Alfredo Pacheco, anunció que la revisión será presentada durante la jornada de este miércoles y que serán sustituidos aquellos legisladores que hayan alcanzado los niveles de inasistencia establecidos en el Reglamento Interno.

La decisión ocurre apenas diez días después de iniciada la segunda legislatura ordinaria de 2026 y cuando el Congreso todavía mantiene un ritmo reducido de trabajo en sus comisiones, pese a la acumulación de proyectos importantes pendientes desde períodos anteriores.

El problema trasciende, sin embargo, la reorganización administrativa.

El propio portal oficial de la Cámara establece que la asistencia de los diputados a las sesiones es obligatoria y dispone que cada legislador debe acumular un mínimo de 80 % de presencia durante cada legislatura ordinaria. La normativa contempla incluso consecuencias institucionales para quienes incumplan los porcentajes mínimos establecidos.

La Cámara de Diputados reorganizará este miércoles sus comisiones permanentes ante las inasistencias acumuladas por algunos de sus integrantes.

Tres faltas pueden sacarlos de una comisión

Para el trabajo en comisiones existe otro mecanismo.

De acuerdo con las disposiciones reglamentarias citadas por la propia presidencia de la Cámara, un diputado que acumule tres ausencias consecutivas sin excusa legítima puede ser considerado renunciante de la comisión a la que pertenece. También se contempla la acumulación de ausencias no consecutivas como causa para su sustitución.

Pacheco ha explicado que solicitará a los voceros de las bancadas que presenten sustitutos para los legisladores que hayan superado esos límites.

La consecuencia, por tanto, puede ser perder el puesto dentro de una comisión.

Lo que no necesariamente se pierde es el ingreso.

Las informaciones disponibles sobre el régimen de los diputados indican que las ausencias a las comisiones no generan automáticamente una penalización económica equivalente al día no trabajado. Los legisladores mantienen sus remuneraciones y demás beneficios mientras no sea aplicada una sanción prevista por los mecanismos institucionales correspondientes.

La ejecución presupuestaria de la propia Cámara muestra, además, la dimensión de los recursos destinados a su funcionamiento. Para 2026 tiene presupuestados más de RD$1,740 millones solamente en remuneraciones, además de RD$220.7 millones en dietas y gastos de representación y RD$124.7 millones en sobresueldos.

PRM aparece con mayor número de faltas

Un levantamiento publicado esta semana sobre los registros legislativos coloca nuevamente a congresistas del Partido Revolucionario Moderno (PRM) y sus aliados como el grupo con mayor presencia absoluta entre las ausencias y excusas registradas.

El dato requiere contexto: el oficialismo también posee, con diferencia, la mayor bancada del Congreso, con 146 de los 190 diputados y 28 de los 32 senadores, por lo que una comparación rigurosa entre partidos necesitaría medir las faltas proporcionalmente al número de legisladores de cada organización y no únicamente contar casos individuales.

Después del oficialismo aparecen legisladores de Fuerza del Pueblo y del Partido de la Liberación Dominicana entre quienes han registrado faltas o excusas.

El problema, por tanto, no debe reducirse exclusivamente a una discusión partidaria.

Se trata de determinar hasta qué punto el Congreso está haciendo cumplir las obligaciones que sus propias normas imponen a quienes reciben recursos públicos para legislar y fiscalizar.

Reformas esperando mientras las comisiones arrancan lento

La reorganización se produce además en un momento particularmente sensible.

Entre los proyectos que siguen pendientes aparecen la reforma laboral, la reforma policial, la ley de aguas, cambios al sistema de seguridad social y el proyecto de alimentación escolar, entre otras iniciativas que han atravesado meses de discusiones, modificaciones y retrasos.

Las comisiones son precisamente el espacio donde esas propuestas deben ser estudiadas antes de llegar al pleno.

De ahí que el problema de las ausencias tenga una consecuencia que va más allá de encontrar una silla vacía: cuando una comisión no puede trabajar regularmente, también se retrasa el proceso de decisión sobre leyes que afectan a millones de ciudadanos.

La Cámara tiene convocada para este miércoles 26 de agosto su tercera sesión ordinaria de la actual legislatura, a partir de las 11:00 de la mañana.

La reorganización anunciada permitirá saber ahora quiénes salen de las comisiones.

La pregunta siguiente será: si asistir al Congreso es una obligación reglamentaria, ¿por qué durante años faltar ha resultado mucho más fácil que sancionar?

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