Presidente, no habrá escondites, no habrá silencios cómplices y no habrá poder que esté por encima de la ley; garantiza castigo en casos de corrupción como el de SENASA.

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RESUMEN
República Dominicana-En su rendición de cuentas número dos, correspondiente a su segundo mandato presidencial, Luis Abinader reafirmó su compromiso con la lucha anticorrupción y garantizó que, no solo habrá castigo en los casos de corrupción sino que, los involucrados tendrán que devolver lo robado al Estado.
Durante su alocución, el jefe de Estado se refirió de manera específica al fraude al Seguro Nacional de Salud, uno de los más grandes escándalos de corrupción de este Gobierno, y que mantiene en prisión a Santiago Hazim, exdirector de la referida ARS, y a otros imputados.
“En los casos de corrupción, como el de Senasa, en el que el gobierno se ha constituido en actor civil, los culpables no solo tendrán encima todo el peso de la ley, mi compromiso es que tendrán que devolver hasta el último peso de lo robado”, advirtió el presidente Abinader.
De igual modo, reiteró que, no existe ningún poder que esté por encima de la Ley, precisando que en su gobierno “no habrá silencios cómplices”, ni escondites.
Luis Abinader destacó que, para recuperar lo sustraído del erario público, instruyó al equipo de recuperación del patrimonio público. “No descansen hasta conseguirlo”, exclamó el presidente de la República.
LO DICHO
Y con la creación del Ministerio de Justicia ordenamos el sistema, respetando la separación de poderes, para que el Ministerio Público se concentre plenamente en su tarea esencial: perseguir el delito.
Y permítanme ser absolutamente claro en este punto: la lucha contra la corrupción no esuna declaratoria más de este gobierno; es su columna vertebral, su brújula moral inamovible.
Para mí, como presidente de la República, esta lucha me toca en lo más personal. Porque sé —y lo sé con dolor y con indignación— que cada acto de corrupción destruye la confianza, rompe esperanzas y le roba futuro a la gente honesta de este país. Y por eso no habrá tregua, no habrá contemplaciones y no habrá marcha atrás.
En este gobierno no existen intocables. No existen protegidos. No existen excusas. Nadie está por encima de la ley. Y cuando han surgido pruebas, incluso en instituciones tan sensibles como SeNaSa, la respuesta ha sido una sola: enviarlo al ministerio público para que investigue, actúe y se asuman las consecuencias. Sin interferencias. Sin presiones. Sin encubrimientos.
Por eso fortalecimos como nunca la independencia del Ministerio Público y respetamos de manera estricta la separación de poderes. Porque la justicia no puede ser un instrumento del poder político. La justicia debe ser un límite del poder. Y una democracia solo se respeta cuando la ley alcanza incluso —y sobre todo— a quienes gobiernan.
Un Estado honesto no es una opción. Es una obligación moral. Es la base de la confianza, el cimiento del desarrollo y la única garantía de que los recursos públicos lleguen a donde deben llegar: a la gente.
Y no solo lo decimos nosotros.
Lo dice el Banco Mundial con el avance de 30 posiciones en el Índice de Efectividad del Gobierno compilado por esa institución.
Lo dice Heritage Foundation cuando pasamos del lugar 176 al lugar 64 en el pilar de Efectividad Judicial del Índice de Libertad Económica.
Y cuando nos consolidamos como una de las 10 economías más libres de la región, alcanzando el puesto 58 a nivel global en el Índice de Libertad Económica




