¿El Gobierno en un mal momento?

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Aquiles Olivo Morel
Al momento de sentarnos a escribir sobre cualquier tema se requiere evaluar hasta qué punto el gobierno la hizo bien, se descuidó, carece de los recursos y finalmente, como terminó afectando su imagen. Cada semana empieza con una incertidumbre: ¿Porque lado será que me van a dar? Una interrogante que debiera preocupar al gobierno de Luis Abinader, cuyo paso por el Estado evidencia que hay un deterioro al que se debe detener por el bien de todos. La Reforma Fiscal, desde mi punto de vista, fue un proceso de negociación mal emprendido, desde el principio se hizo la advertencia de la necesidad de buscar una alternativa, dada la cantidad de gasto del Gobierno. El déficit se iba profundizando con el paso de los días. Cuando se intentó resolver el asunto aparecieron las barreras para dotar al ejecutivo los recursos. A mi modo de ver las cosas el punto de partida de la situación actual radica en la dificultad del presidente de disponer de recursos para atender las diferentes demandas.
Para muchas personas: El crecimiento experimentado por la economía es anómalo. Ese crecimiento no ha permitido que los sectores vulnerables de la sociedad avancen. Todo se retrotrae o es muy inexplicable. Apenas hace semana con el “BlackOut” se pusieron de relieve los aspectos claves de una sociedad, donde los servicios se paralizaron por unas seis horas, a consecuencia de este. Aún el gobierno indaga lo sucedido, no sabe a ciencia ciertas las razones. Ese cúmulo de cosas podrían ser las consecuencias de un país frágil. La culminación de todas las obras requerirán recursos, muchos recursos para liberar al gobierno de las ataduras. ¡Siempre pensaré que todo cuanto sucede está vinculado a la necesidad de recursos financieros! No los tiene y el gobierno recurre a muchas alternativas, pocos ortodoxos para conseguirlos.
Hasta donde se tiene noción la República Dominicana (RD) posee una adicción a buscar dinero prestado, jamás se ha enfocado en cuáles son las causas de ese desajuste fiscal. Su desarrollo no está en la conciencia de la fuerza productiva. La clase política está sometida a sus designios, desde hace mucho tiempo atrás. Peor aún, al sentarse a efectuar las negociaciones pide más de lo que amerita la situación. Un ejemplo concreto y reciente traído rápidamente se encuentra en la discusión sobre la cesantía (Código Laboral). El momento actual le presenta la oportunidad de evaluar ¡que hacer! con los temas económicos. El fracaso de la gestión de muchas instituciones está en las limitaciones que le genera el propio entorno. Procurar buscar las causas de por qué tantas cosas suceden se podría concluir en los retrasos y los pocos recursos.
Si algo esta muy claro para quienes se dedican a evaluar por que no se arribaron a estas reformas son los mismos actores, el meollo se encuentra en el tipo de modelo de la producción de riqueza de la RD basado en la importancia dada por la clase empresarial a los aspectos pendientes dejados por el Estado dominicano (mejorar su gasto), en los aspectos claves que impulsan el desarrollo. En su momento las exenciones fiscales se convirtieron en piedra angular y fueron necesarias, sin embrago, se han postergados más de lo esperado, en perjuicio del país. En esta disyuntiva de quitarla o no, evidencian el modelo de riqueza dominicana inclinado a favorecer a unos sectores renuentes a contribuir con el presidente en el ejercicio del desarrollo, con los pactos requeridos para preservar una democracia construida sobre cimientos firmes, donde la clase trabajadora desarrolle esperanza de prosperidad.
Toda sobre esas expectativas empiezan a pasar factura a un gobierno bien intencionado, pero en un mal momento, por la gran agenda inconclusa, fruto de las dificultades de una sociedad que impide ahondar más la convivencia democrática. ¿Cuáles son las razones para no impulsar el proyecto de Reforma Fiscal, prometido y pendiente para cualquier presidente que intente en lo adelante impulsar una obra de gobierno aceptable, sobre todo preservando la democracia como forma de convivencia? Igual que muchos, porque el presidente mismo no es tan vehemente en procura de impulsar este proyecto, como lo hizo en su momento. A mí, en particular luce un poco escéptico, ajeno a lo que pueda suceder en el futuro, dirige el Estado atendiendo las eventualidades, por eso todos los temas giran en torno a lo que haga o deje de hacer el presidente. Pero confiar en las decisiones del presidente resulta imperioso para quienes aceptamos que el ¡“juego no acaba hasta que no termina” !, las palabras de Berras no dicen nada, pero nos aferramos a ellas en momentos como este.


