El Senado de Colombia le pregunta a los militares por la seguridad para la posesión presidencial en el Cauca

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RESUMEN
Bogotá .- El Senado de Colombia pidió al comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo Alejandro López Barreto, información sobre las condiciones de seguridad para que el Congreso pueda sesionar el próximo 7 de agosto en el departamento del Cauca y dar posesión allí al presidente electo, Abelardo de la Espriella.
En un oficio con fecha 24 de julio y divulgado este domingo, el secretario general del Senado, Diego Alejandro Gónzalez, le dice al general que «la información solicitada resulta indispensable» para tomar una decisión sobre el lugar de investidura de De la Espriella.
El presidente electo insiste en jurar el cargo en una guarnición militar del Cauca (suroeste), uno de los departamentos más golpeados por el conflicto armado, pese a los riesgos de seguridad y dificultades logísticas y de protocolo que eso supone.
«En cumplimiento de las instrucciones impartidas por el señor presidente del Congreso de la República (…) me permito solicitar se sirvan informar (…) si existen las condiciones y medidas de seguridad suficientes, idóneas y necesarias para garantizar plenamente la vida, la integridad personal y la seguridad de los honorables senadores y representantes a la Cámara, así como de los servidores públicos y demás funcionarios que participarían en dicha sesión», indica.
El Senado aprobó el pasado miércoles por 55 votos a favor y 32 en contra, que la investidura de De la Espriella para el periodo 2026-2030 se lleve a cabo en el Cauca, aunque dejó pendiente la definición del lugar exacto de la ceremonia, que debe definirse en la sesión del próximo martes.
Los inconvenientes de la investidura en una guarnición militar
De la Espriella, un ultraderechista alineado con el estamento militar, no da el brazo a torcer en su idea de que lo invistan en un batallón para hacerle un homenaje «a los verdaderos héroes de la patria», según dice, lo que aparte de inconveniente lo interpretan analistas y políticos como una señal de que el poder civil puede estar subordinado al militar en su Gobierno.
El oficio del Senado pide al comandante de las Fuerzas Militares que «precise si, de acuerdo con la evaluación de riesgo realizada por las autoridades competentes, se cuenta con las capacidades operacionales, logísticas y de seguridad requeridas para garantizar el desarrollo de la sesión en condiciones plenas de seguridad o, en caso contrario, se informen las circunstancias o factores que pudieran comprometerla».





