Incendio destruye histórica iglesia en Ámsterdam durante una Nochevieja marcada por violencia en Europa

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RESUMEN
Ámsterdam. – Un incendio destruyó la madrugada del jueves una iglesia del siglo XIX en Ámsterdam, en una Nochevieja convulsa en Países Bajos marcada por hechos violentos, enfrentamientos con la policía y víctimas mortales relacionadas con el uso de fuegos artificiales.
El siniestro se declaró en horas de la madrugada en la iglesia Vondelkerk, construida en 1872. Como consecuencia del fuego, la torre de unos 50 metros de altura se derrumbó y el techo sufrió graves daños. No obstante, las autoridades informaron que esperan que la estructura principal del edificio permanezca intacta.
Hasta el momento, la causa del incendio no ha sido determinada por las autoridades competentes.
En paralelo, la presidenta del sindicato de la policía neerlandesa, Nine Kooiman, denunció una ola de “violencia sin precedentes” contra agentes policiales y servicios de emergencia durante las celebraciones de Año Nuevo. La dirigente afirmó haber sido alcanzada en tres ocasiones por fuegos artificiales en Ámsterdam, mientras que en la ciudad de Breda varias personas lanzaron cócteles molotov contra miembros de la policía.
Además, dos personas —un menor de 17 años y un hombre de 38— fallecieron en accidentes vinculados al uso de fuegos artificiales, y otras tres resultaron gravemente heridas en distintos puntos del país.
La violencia asociada a la pirotecnia también se extendió a otros países europeos. En el oeste de Alemania, específicamente en la ciudad de Bielefeld, dos jóvenes de 18 años murieron tras activar de manera descontrolada artefactos pirotécnicos de fabricación casera, sufriendo heridas mortales en el rostro, según informó la policía local.
En Bélgica, el inicio de 2026 también se vio empañado por altercados violentos. En Bruselas, la policía reportó que sus agentes fueron repetidamente atacados con fuegos artificiales y que se produjeron al menos 70 arrestos.
Mientras tanto, en la ciudad portuaria de Amberes, los agentes utilizaron gas lacrimógeno y detuvieron a más de un centenar de personas. Según voceros policiales, jóvenes e incluso niños, algunos de apenas 10 u 11 años, atacaron a policías y trabajadores de emergencias con pirotecnia y piedras, además de incendiar bicicletas y vehículos.





