Ciencia y Tecnología

Los ciberdelincuentes aprenden español para mejorar la eficacia de sus ataques


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Los ciberdelincuentes aprenden español, y conscientes de que los mensajes se procesan mejor en la lengua nativa y con un lenguaje próximo y cercano, están exprimiendo al máximo el idioma para mejorar la eficacia de sus ataques; son amenazas, cada vez más personalizadas y sofisticadas, gracias también a la inteligencia artificial.

Porque cuando un mensaje (aunque sea un ataque) se procesa con facilidad, el cerebro tiende a juzgarlo como si fuera más creíble, y los usuarios tienden a bajar la guardia cuando reciben avisos o notificaciones en los que el ciberdelincuente se dirige a ellos personalmente; de usted, de tú e incluso aprovechando los giros regionales (como vos) y hasta jergas, dialectos o ‘acentos’ locales, según los expertos en ciberseguridad.

También puede llegar a ser el idioma un arma de doble filo, porque muchas de las principales amenazas (el smishing, vishing, quishing, pishing, malware o spyware) se esconden tras anglicismos, por lo que las personas con una menor alfabetización digital o aquellas poco familiarizadas con el inglés pueden ser mucho más vulnerables y caer más fácilmente en las trampas que tienden los ciberdelincuentes.

Algunas empresas especializadas en informática y ciberseguridad han coincidido en que muchas de las nuevas herramientas, y entre ellas la inteligencia artificial, han contribuido a multiplicar las brechas de seguridad y en que durante los últimos años se han producido oleadas de ataques, sobre todo de ‘pishing’ (captación de datos privados falsificando páginas que el usuario conoce), dirigidos específicamente a la comunidad hispanohablante.

El español «impecable» de la IA

«Es más sencillo caer en una estafa cuando se produce en nuestro idioma; nuestras defensas se relajan y damos por buenos esos mensajes», según el responsable de Operaciones Globales de Consumo de la empresa Panda Security, Hervé Lambert, quien ha asegurado que el idioma familiar aumenta la credibilidad y los atacantes están sofisticando cada vez más sus mensajes y adaptándolos, gracias a la inteligencia artificial, a un «impecable español».

Para este experto en ciberseguridad, las tres claves básicas ante cualquier sospecha y antes de clicar cualquier enlace son siempre las mismas: comprobar que el dominio es real, que la urgencia está justificada, y tratar de verificar la autenticidad por canales alternativos y oficiales.

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