Opinión

Más de dos millones de estudiantes


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Más de dos millones de estudiantes regresarán a las aulas para dar inicio al año escolar 2026-2027. La cifra impresiona, pero más que un dato estadístico, representa un gran reto nacional: detrás de cada estudiante hay una familia, un proyecto de vida y una esperanza depositada en la educación.

El Ministerio de Educación ha informado que trabaja en los preparativos para garantizar que el nuevo año escolar comience de manera organizada y que los centros educativos dispongan de las condiciones, recursos y servicios necesarios para atender a los estudiantes desde el primer día.

Cada año escolar renovamos la esperanza y hay nuevos desafíos, esos que se evidencian dentro de las aulas, cuando un maestro se enfrenta a un grupo de estudiantes con distintas necesidades, cuando una familia intenta mantenerse involucrada y cuando un niño o adolescente descubre que aprender puede cambiarle la vida. Por eso, el inicio del año escolar debe ser visto como mucho más que el cumplimiento de una fecha en el calendario. Es una oportunidad para volver a apostar por un derecho fundamental que puede cambiar la vida de mucha gente.

El compromiso expresado por el ministro Luis Miguel De Camps, de procurar un inicio organizado y eficiente es importante, así como el llamado a los padres a involucrarse en cada paso de sus hijos, porque la educación no es cosa sólo de un maestro, de un Gobierno o de un Ministro, es un compromiso de todos.

En ese punto, el papel de los padres, resulta fundamental. La educación no puede ser una responsabilidad exclusiva del Estado ni puede descansar únicamente sobre los hombros de los docentes.

Una escuela necesita de una familia que acompañe, supervise, motive y comprenda que asistir regularmente a clases es apenas el primer paso de un proceso mucho más profundo.

Más de dos millones de estudiantes constituyen una de las mayores responsabilidades que puede asumir una nación.

Cada hora de clases perdida, cada aprendizaje que no se alcanza y cada estudiante que abandona el sistema representa una oportunidad que no se aprovechó.

El MINERD asumió la responsabilidad de garantizar que el año escolar inicie con buen pie, por lo que los maestros, deben asumir el compromiso de enseñar con calidad; y las familias, el deber de no abandonar a sus hijos a su suerte, de manera que aprovechen cada oportunidad de aprendizaje.

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