Salud

Ronquidos frecuentes pueden advertir sobre apnea del sueño y otros riesgos para la salud


Escuchando artículo…

0:00 / 0:00


Nueva York, 21 agosto.– Roncar ocasionalmente es una situación común y no necesariamente indica la presencia de una enfermedad. Sin embargo, cuando los ronquidos son fuertes, persistentes y están acompañados de interrupciones en la respiración, jadeos o sensación de ahogo durante la noche, pueden constituir una señal de alerta que requiere evaluación médica, según una publicación de El Diario, de Nueva York.

La información, publicada por la periodista Georgina Elustondo, advierte que detrás de algunos casos de ronquidos puede encontrarse la apnea obstructiva del sueño (AOS), un trastorno caracterizado por el bloqueo repetido de las vías respiratorias mientras la persona duerme.

De acuerdo con el National Heart, Lung, and Blood Institute (NHLBI), organismo perteneciente a los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), entre las manifestaciones características de la apnea se encuentran los ronquidos fuertes y frecuentes, las interrupciones de la respiración y los jadeos durante el sueño.

Por qué se producen los ronquidos

El ronquido ocurre cuando el aire pasa a través de los tejidos relajados de la garganta y provoca que estos vibren. Existen diferentes factores que pueden favorecer su aparición, entre ellos el peso corporal, la anatomía de la boca y la garganta, la congestión nasal, el consumo de alcohol y dormir boca arriba.

La situación adquiere una dimensión diferente cuando existe apnea obstructiva del sueño. Durante los episodios de apnea, la respiración puede detenerse o reducirse repetidamente mientras la persona permanece dormida.

Esas interrupciones fragmentan el descanso y pueden provocar descensos en los niveles de oxígeno, además de someter al organismo a episodios repetidos de estrés durante la noche.

El NHLBI advierte que la apnea del sueño sin tratamiento se encuentra asociada con un mayor riesgo de desarrollar diferentes problemas cardiovasculares.

Entre las posibles complicaciones figuran hipertensión arterial difícil de controlar, fibrilación auricular, ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca y accidente cerebrovascular.

El trastorno también puede repercutir sobre las funciones cognitivas. Las personas afectadas pueden experimentar dificultades relacionadas con la memoria, la concentración y la capacidad para tomar decisiones, además de cansancio y somnolencia durante el día.

Síntomas que no deben ignorarse

Una de las dificultades para identificar la apnea es que la persona afectada puede desconocer lo que ocurre mientras duerme. Por esta razón, las observaciones de la pareja o de otros familiares pueden desempeñar un papel importante para detectar determinadas señales.

Según recoge El Diario a partir de las recomendaciones de Mayo Clinic, conviene consultar con un profesional de la salud cuando los ronquidos están acompañados de pausas visibles en la respiración, jadeos o sensación de ahogo durante la noche, somnolencia excesiva durante el día, dolores de cabeza al despertar, dificultades de concentración, sueño inquieto o poco reparador y presión arterial elevada.

Una señal especialmente característica puede presentarse cuando un ronquido fuerte es seguido por un período de silencio, después del cual la persona realiza un jadeo o resoplido para recuperar la respiración.

Este patrón puede ser observado con mayor facilidad por quien comparte habitación o cama con la persona afectada y constituye una razón para buscar una evaluación profesional.

Tres medidas que pueden reducir los ronquidos

El Diario señala que, cuando no existe una enfermedad que necesite tratamiento específico, determinados cambios en los hábitos cotidianos pueden contribuir a reducir los ronquidos.

Estas medidas también pueden formar parte del manejo de algunos pacientes con apnea obstructiva, pero los especialistas advierten que no sustituyen la evaluación médica cuando existen síntomas compatibles con el trastorno.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba