Viviendo la migración en carne propia…

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RESUMEN
Fausto García
“El hombre que oculta su pasado se niega a sí mismo”. (Fausto García)
Dijo el premio nobel de la paz, Rigoberta Menchu, que el ser humano es como las aves, que nacen sin fronteras. Lamentablemente el hombre, se ha dividido por distintos motivos, el planeta tierra, y naturalmente que los más habilidosos o potentados se adueñaron de las mejores o mayor parte de las tierras. Y al hacerlo, por el ansia insaciable que lo domina respecto de las cosas materiales, el mismo empezó a delimitar sus “tenencias” con piedras, leñas, arboles, y en fin, alambradas y muros de concretos, metales y hierro. Así empezaron a nacer las fronteras y las luchas por las tenencias de las tierras, pues estas daban y dan “prestigio”. Y estas luchas trajeron los pleitos de ayer que trajeron las guerras de hoy, unas y otras caracterizadas por los medios o instrumentos propios de cada generación, desde las piedras afiladas, las hachas, el machete, los tanques de guerra, la despreciada bomba atómica, y, en fin, hoy por hoy, hasta con drones.
Decía el editorial del 28/4/2025 del diario La Información que “La migración irregular masiva de personas que deciden desplazarse de sus países hacia otras naciones en la búsqueda de mejores condiciones de vida constituye una problemática a escala planetaria, por tal razón, se generan conflictos que transgreden las constituciones y las leyes en materia migratoria.” Lo lamentable es que la mayoría de las naciones dejaron ese tema suelto sin asumir o querer asumir, por razones políticas mayormente, el costo que hay detrás de afrontar con responsabilidad ese tema, tanto así, que no ha sido sino luego de ver que la soga casi llega al cuello, la copa casi se rebosa, y que se ven amenazados los intereses nacionales de todo tipo, cuando ellas se ven obligadas a tomar medidas para frenar y/o regular los flujos migratorios. Ejemplos sobran, como el caso de gran parte de Europa y Norteamérica con USA a la cabeza, y la revuelta que ha desatado el presidente Trump al ejecutar una política migratoria agresiva y sin paralelo en la historia de esa gran nación, y que a la vez, ha despertado a otras naciones que ven amenazadas hasta sus soberanías con migraciones que desbordan los marcos de razonabilidad.
Nuestro país no escapa a esta realidad, salvo la inhumana matanza del dictador Trujillo en el 1937, luego de la caída de la tiranía, ninguno de los gobiernos que hemos tenido ha querido hacerle frente al tema migratorio, no con persecuciones y deportaciones de los migrantes haitianos, sino elaborando y aplicando una política migratoria organizada y conveniente para ambas naciones, pues a los dos países que comparten una misma isla, les conviene la mano de obra bien retribuida y los beneficios que esta aporta. Todos nuestros gobiernos “democráticos” se han hecho de la vista gorda frente al tema migratorio haitiano y hoy cuando millones de nuestros hermanos vecinos copan nuestros campos y sembradíos y varios sectores de los renglones agrícolas y de la construcción, y que Haití es tierra de nadie y se ha convertido en una bomba de tiempo cuya explosión se esparcirá sobre nuestros cielos, es cuando el gobierno actual se ha visto obligado a tomar ciertas medidas para mitigar tal problemática.
En el caso de los ciudadanos haitianos tuve al menos unos 10 amigos cercanos, a quienes de alguna manera les di cuantas veces pude, las manos. Recuerdo a Tony (q.e.p.d.). Murió hace unos 5 años. Fueron varias las veces que le asistí al llegar a Santiago luego de durar varios días cruzando montes para llegar de su país a esta provincia donde se ganaba el pan como pintor y albañil. No olvido a Chiquito, era ayudante, y en los últimos años trabajada en un restaurante de la ciudad y quien falleció hace unos dos años. Vive y actualmente sufre los efectos de las deportaciones que lleva a cabo el actual presidente, el amigo Raymond. Tiene varios años viviendo en el país junto a 2 hijos que tiene y su mujer actualmente embarazada. Me llamó hace par de días pidiendo que le asista pues quiere mandar a su mujer a Haití antes dar a luz en el hospital, pues sabe que el gobierno las está enviando desde los hospitales para la vecina nación desde el mismo hospital.
Realmente son cuadros lastimeros, que tocan profundamente las fibras de los corazones sensibles, pues son realidades que marcan las vidas de quienes les toca padecerlas y las de las familias y amigos cercanos, trayendo como es natural, los traumas que acompañan estos episodios. Hablando de trauma, hay uno que nunca olvido, y es aquel en que dos niños haitianos, una mañana, hace par de años, iban por la zona donde vivo, hacia la escuela. En eso una patrulla de la policía se detuvo en la intercesión y le hacía seña que cruzaran la calle y ellos interpretaron lo contrario y echaron a correr como Félix Sánchez.





