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Consejos Financieros para Semana Santa


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Manuel Ángel Fernández

La Semana Santa es un tiempo para la reflexión y la meditación.  No obstante, muchos aprovechan estos días para tomarse unas vacaciones e ir a la playa, al campo u otros destinos. Por otro lado, hay otros que prefieren permanecer en la ciudad para disfrutar de un poco de tranquilidad.

En por eso, que esta ocasión debemos hacer una buena gestión del dinero si se desea salir de la ciudad o mejor aún desarrollar actividades alternas en casa, que obviamente resultarán menos costosas. En nuestro país existe la creencia de que sin dinero es imposible salir a divertirse o descansar. Lamentablemente vivimos en una sociedad consumista donde hasta el ocio está sumamente monetizado. Creemos erróneamente que la diversión y el placer están íntimamente relacionados a nuestros bolsillos. Con imaginación, sentido común y mucha creatividad podemos realizar actividades interesantes en Semana Santa sin incurrir en gastos de consideración.

No se sienta frustrado si este año no puede ir a un complejo hotelero o alquilar una cabaña en las montañConsejos Financieros para Semana Santaas. No siempre estaremos en capacidad de incurrir en este tipo de gastos, sobre todo en estos tiempos de crisis, donde debemos ajustarnos el cinturón. Como mencionamos anteriormente, se pueden realizar múltiples actividades, sanas e instructivas, sin la necesidad de endeudarse o excederse en gastos.

En tal sentido, podemos mantenernos en la ciudad y organizar actividades sumamente divertidas. Es una buena oportunidad de explorar nuevos lugares en familia, disfrutar de un buen día de camping, organizar sesiones de cine con amigos, realizar con vecinos o amigos actividades deportivas y de recreación o sencillamente disfrutar de un buen libro. Si usted es una persona devota, muchas parroquias ofrecen actividades, retiros y paseos a precios módicos, así como actividades de formación cristiana en comunidad

Por otro lado, si va a salir de la ciudad hacia un hotel o alquilará una casa en la playa o en el campo es sumamente importante que lo haya planificado con anticipación. Se recomienda que sea fruto del ahorro y no del crédito el financiamiento del viaje. Por ello es bueno determinar con antelación el destino del viaje, el propósito del mismo y sobre todo el dinero que se requerirá. Una vez establecido el monto, nunca excederse y limitarse a lo presupuestado.

Si va salir por varios días de la ciudad, tenga presente tomar las medidas de seguridad pertinentes, pues la Semana Santa es una época propicia para que los amigos de lo ajeno hagan su agosto. Pida a un vecino de confianza o un familiar que se vaya a quedar en la ciudad, que le “eche un ojo” a su propiedad, y de percibir algo extraño, dele su número de celular para que le llame. Así mismo, guarde en lugar seguro sus pertenencias más valiosas, no deje dinero a la vista, y sobre todo tenga en buen recaudo sus documentos esenciales (pasaporte, títulos de propiedad, certificados financieros, etc.)

Tenga cuidado con las tarjetas de crédito, no se deje deslumbrar por las promociones, sobre todo aquellas de “viaje ahora y pague después”. Todo uso del plástico debe estar debidamente incluido en su presupuesto, es decir, debe tener la certeza que lo podrá pagar.

En caso de que elija un hotel todo incluido, busque aquel que más se ajuste a sus necesidades y a su presupuesto. Tener en cuenta que para la Semana Santa, tienden a ser más costosos, por lo que es muy prudente saber elegir entre varias alternativas.

Por otro lado, es conveniente analizar la posibilidad de alquilar una cabaña o casa de campo, a un precio atractivo y que pueda ser compartido entre amigos o miembros de la familia, usando el sistema del “serrucho” para la compra de alimentos y demás necesidades.

No está demás la confección de un itinerario donde estén registrados los gastos diarios, las actividades a realizar, el consumo límite de combustible y hasta un fondo para contingencias. Por último y tal vez lo más importante, no olvide su parte espiritual, a donde quiera que vaya, no pierda la oportunidad de estar en contacto con el Señor. Si va a viajar, cuídese y cuide a los suyos. Descanse y disfrute, para que vuelva a retomar su vida con más ahínco y sin la carga de un endeudamiento extra.

Por Manuel A. Fernández

Asesor Financiero

manuel_fdez@yahoo.com

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