El Caribe bajo presión: un asedio a Venezuela que podría salpicar a Cuba

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
SANTO DOMINGO.– La posposición de la Cumbre de las Américas funciona como una señal política que confirma que el Caribe atraviesa un pico de tensión poco común y que tiene como telón de fondo el despliegue militar estadounidense a gran escala en la cuenca.
El movimiento de portaaviones, buques, aviones y logística que Washington encuadra en la “guerra contra el narcotráfico”, por su volumen, alcance y geografía, puede interpretarse como una preparación para escenarios de fuerza en torno a Venezuela, con efectos de arrastre sobre Cuba, especialmente en el suministro de petróleo.
La propia Cancillería dominicana, al anunciar el aplazamiento, aludió a las “profundas divergencias” que impiden hoy un diálogo hemisférico productivo, validando el diagnóstico de un clima extraordinariamente crispado.
Recientemente, Reuters documentó la reactivación y modernización de la antigua base de Roosevelt Roads, en Puerto Rico inactiva desde la Guerra Fría, junto con obras de apoyo en aeropuertos cercanos, conformando un andamiaje de predespliegue a menos de 800 km de la costa venezolana. El patrón observado (pistas, calles de rodaje, áreas logísticas) es típico de un punto de puesta en escena para operaciones sostenidas, no solo de tránsito.
A ello se suma una presencia naval y aérea “inusualmente amplia”. El propio presidente Donald Trump se ha encargado de reportar múltiples ataques letales contra botes acusados de narcotráfico en aguas próximas a Venezuela y, más recientemente, en el Pacífico oriental





