El pueblo que inspiró la canción ‘Mediterráneo’ de Serrat: un pueblo pesquero repleto de casas blancas que se asoman a calas de cuento

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
En la costa de la Península Ibérica abundan pueblos que condensan esa estética de casas encaladas, calas recogidas y vida al ritmo del mar… Pero si hay un tramo donde ese mito alcanza una de sus expresiones más reconocibles, es la Costa Brava. A diferencia de otros enclaves que han cedido a la presión urbanística, hay un lugar que mantiene la coherencia arquitectónica de un antiguo pueblo de pescadores. Calles estrechas, fachadas blancas, pequeñas plazas abiertas al mar y el gentío de sus vecinos de camino al mercado cada mañana.
No es casual que este entorno inspirara a Joan Manuel Serrat para componer ‘Mediterráneo’, una de las canciones más influyentes de la historia de la música en español el año 1971, cuando apenas empezaba su carrera. No fue hasta 1984 cuando decidió lanzar el tema que ha seguido cantando sobre los escenarios hasta su retirada en diciembre de 2022. Un himno que ha inspirado a sus seguidores y a todo un país durante décadas… Unas letras que no se podían sacar de otro paraíso que no fuese el de Calella de Palafrugell.
Allí, en el Bajo Ampurdán (Girona), Calella de Palafrugell ha sabido preservar una identidad marinera que el tiempo apenas ha erosionado. El corazón del pueblo late en el conjunto de Port Bo y Les Voltes, donde los antiguos arcos porticados miran directamente a la playa. Allí se alinean antiguas casas de pescadores, muchas reconvertidas en restaurantes, que se mezclan con un paisaje de pinos y roca. Sin duda, un sitio donde perderse en el que Serrat supo encontrar su esencia.

Como si fueras un vecino de toda la vida, para conocer a fondo este hermoso lugar lo más importante es saber internarse por el entramado del casco antiguo, por calles como la de la Gravina, hasta llegar a la iglesia de Sant Pere, construida a finales del siglo XIX. Su campanario con reloj se ha convertido en uno de los elementos más emblemáticos del lugar. Entre las residencias más singulares destacan la Casa Rocamora, asentada sobre un terreno rocoso; la Casa Verdaguer, también del siglo XIX; y la Casa Sagrera, de inspiración neoclásica.





