Las renovables como arma contra Trump y la guerra de Irán: ¿está España preparada para la independencia energética?

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RESUMEN
Nacional. La intervención militar de Estados Unidos en Irán ha vuelto a poner sobre la mesa la necesidad de España y de la Unión Europea de ser independientes en materia de energía.
Frente a chantajes de terceros países y decisiones unilaterales, los expertos consultados por EFEverde inciden en la necesidad de continuar con el despliegue de las renovables y apostar por tecnologías maduras, lo que permitiría al país cortar con dos tercios de su dependencia del exterior, al tiempo que hace una apuesta clara por la descarbonización y las políticas verdes.
Porque, tal y como recordaba Greenpeace esta semana en su cuenta de Instagram, la luz solar, los paneles solares y el viento no se atascan en el estrecho de Ormuz. Y su precio continúa siendo el mismo que la semana pasada.
«Europa no tiene gas, no tiene petróleo, no lo va a tener y no lo vamos a poder inventar», asegura el especialista en energía y director general de AVAESEN, Pedro Fresco. Y continua: «Lo que tenemos son recursos renovables, eso es lo que tenemos que aprovechar».
Mucho por hacer
Pese a haber avanzado bastante en algunos ámbitos, España todavía tiene «mucho camino por hacer», en palabras de la profesora asociada en la Universidad Técnica de Dinamarca y experta en renovables Marta Victoria Pérez, quien asegura que queda «instalar más renovables y, en paralelo, electrificar otros sectores para reducir el consumo de combustibles fósiles», además de transformar el sistema de calefacción.
Los expertos coinciden en señalar que la invasión de Ucrania por Rusia y el consiguiente aumento del precio del gas repercutió positivamente en la ambición europea en este ámbito y que la posición a día de hoy es mucho mejor a la que había hace cinco o seis años, pero todavía no es suficiente.
«No estamos corriendo lo que tendríamos que correr con el aprendizaje» de Ucrania, asegura Fresco, mientras que Banal apunta a que, aunque se ha seguido avanzando, se olvida «muy deprisa de las cosas» una vez que se acaban las crisis y los precios vuelven a niveles más bajos.
Por ello, aunque las renovables pueden ayudar a contener los precios de la electricidad, el aumento de los combustibles y del gas por el conflicto «también va a afectar a los precios y a los hogares», apunta Banal.
Tres tecnologías claves
Según recuerda Fresco, España tiene una posición bastante avanzada en cuanto a la generación eléctrica a partir de las renovables -supusieron el 55 % del mix anual en 2025, según datos de Red Eléctrica-, pero el problema está fuera de este sector.
«De toda la energía que nosotros usamos, alrededor del 75 % no es electricidad, es combustibles fósiles y derivados de combustibles fósiles, como el gasóleo y la gasolina para el coche, el gas natural, el butano, etc.», afirma.
La «buena noticia» en estas circunstancias es, en su opinión, que España se podría quitar dos tercios del problema de dependencia con tres tecnologías que ya son maduras: las renovables, el vehículo eléctrico y las bombas de calor y otras formas de generar climatización con electricidad.
«Ahora la pregunta sería la siguiente: ‘¿por qué no lo hacemos?’. Pues no lo hemos hecho porque, a pesar de que existe en España un compromiso político y en principio en Europa también, no estamos haciendo todo lo que podemos hacer ni estamos teniendo la convicción suficiente para convertir esto en una prioridad».





