Balaguer, el campeón de la deuda externa

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RESUMEN
«El mito de que Balaguer construía obras sin tomar prestado a los organismos crediticios internacionales, se derrumba por sí solo, al contar la gran cantidad de préstamos aprobados y desembolsados.»

Cuando el presidente Joaquín Balaguer se juramentó el 1 de julio de 1966, el Estado dominicano estaba quebrado.
No tenía ni un centavo para cubrir los gastos ordinarios. Estados Unidos pagó los salarios de los empleados públicos, los policías y los militares.
Pero también autorizó a los organismos crediticios internacionales que controlaba, que apoyaran al gobierno recién electo.
Autorizó a la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID) o USAID, al Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a prestar dinero para sacar de la crisis al Estado dominicano.
Los tres organismos apoyaron al gobierno del presidente Joaquín Balaguer, durante sus doce años (1966-1978), con préstamos blandos, con baja tasa de interés, a largo plazo y varios años de gracia para pagar.
Balaguer recibió de esas instituciones 143 préstamos que oscilaban entre 20 mil dólares a 25 millones de dólares.
Solo en el mes de julio de 1966, durante sus primeros 30 días de gobierno, desembolsó seis préstamos por un monto de 103 millones 375 mil dólares.
Balaguer se convirtió, por tanto, en el presidente que más préstamos ha recibido en la historia económica nacional.
El mito de que Balaguer construía obras sin tomar prestado a los organismos crediticios internacionales, se derrumba por sí solo, al contar la gran cantidad de préstamos aprobados y desembolsados.

“El programa conjunto del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, revela un informe de la AID-USAID, se orientó a expandir rápidamente la producción para alimentar mejor a la población, aumentar las exportaciones y sustituir las importaciones por la producción nacional.
La asistencia de USAID al sector agrícola se realizó a través de la junta e incluyó ayuda para: reorganizar las agencias agrícolas del Gobierno, incluyendo las responsables del riego, la repoblación agraria, las cooperativas y el crédito; fortalecer la coordinación interinstitucional; expandir la educación agrícola a todos los niveles; realizar investigación adaptativa; extender el crédito a la mayoría de los sectores que viven en la pobreza; estudiar los problemas de comercialización; y establecer un programa e instituto para la estabilización de precios”.





