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Falcondo y los muchos daños que está dejando


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Falcondo y los muchos daños que está dejando 

Con firmeza y en base a inventarios de graves perjuicios al país el Estado dominicano ha emprendido demandas de recisión por vía judicial de los contratos que amparaban la extracción de ferroníquel a cargo de la multinacional Falconbridge que (ahora bajo otro nombre) estuvo desde el 1956 devastando suelos en la provincia Monseñor Nouel hasta que esta aleación perdió valor agudamente en el mercado mundial. Tras cambiar de manos varias veces como ente trasnacional, la rama local del emporio está en quiebra no sin antes defraudar a la República Dominicana al comenzar su decadencia y sus incumplimientos tanto con sus numerosos trabajadores que despidió sin prestaciones como con el Estado a cuyas espaldas, y preparando su cierre, vendió inmuebles e instalaciones edificados con la retención de beneficios que nunca llegaron al erario y así recuperar gran parte de sus inversiones en perjuicio total de la nación después de nutrirse con largueza de un patrimonio nacional. Ha de partir enfrentado a acusaciones y multas por daños ambientales, especialmente en la zona de Quita Sueño, Haina, y bajo cargo de violar legislaciones laborales con abandono de concesiones echando a las calles a miles de empleados en situación de pobreza.

El Estado puede rescindir unilateralmente todo acto contractual violado por la firma extranjera con gravedad de incumplimientos y negativas consecuencias. Más allá de la formalidad jurídica local, procedería recurrir a tribunales de arbitraje internacional en busca de una reparación mayor a los daños causados. Se llegaría ese extremo después que el Fondo Patrimonial de las Empresas Reformadas, en nombre del Estado dominicano recurriera inútilmente a 14 actuaciones jurídicas con invocación de documentos y actos notariales en desesperados e institucionales esfuerzos porque el país fuera indemnizado económicamente y resarcido de impactos ambientales que podrían ser irreparables.

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