Los desafíos de la seguridad ciudadana

Analizando noticia con IA…espere un momento
RESUMEN
Uno de los problemas que caracteriza la vida social del país lo constituye la inseguridad ciudadana, consecuencia de los efectos combinados de la violencia y la criminalidad, así como por la debilidad de las instituciones responsables de perseguir y sancionar las variadas conductas desviadas acometidas por los delincuentes.
No obstante, el presente Gobierno ha asumido como una de sus misiones combatir la delincuencia y la criminalidad, a manera de restablecer el orden social y la sana convivencia que propicie un ambiente de seguridad ciudadana.
Asociado a ese propósito, el Gobierno ha propiciado la Reforma Policial, al tiempo de trabajar por el saneamiento institucional del régimen penitenciario, para lo cual se trabaja en completar el nuevo régimen penitenciario, así como la terminación e incorporación de la Cárcel de Las Parras, antigua Cárcel de La Victoria, al nuevo régimen penitenciario, el cual no solo permitirá reducir la corrupción en el manejo carcelario, sino que también habrá de reducir la criminalidad y la delincuencia, de modo que se eleve el nivel de la seguridad ciudadana.
Esas dos líneas de trabajo y sus efectos combinados habrán de fortalecer la institucionalidad responsable de la seguridad ciudadana, las cuales han sido desbordadas por la delincuencia y la criminalidad, distorsiones que han permitido que las redes delictivas penetren y controlen a ciertos estamentos de las autoridades que tienen que ver con la persecución y sanción a las redes de delincuentes y criminales.
Por esas razones, combatir el crimen y la delincuencia, supone fortalecer y consolidar las instituciones responsables del control social externo, complementando la efectividad necesaria de las instituciones responsables del control interno o de socialización.
El país daría un gran paso de avance si el Gobierno hace todo lo posible por terminar el nuevo modelo penitenciario como régimen único en todas las cárceles del país, así como también completar los procesos de la Reforma Policial.
En ese sentido, el Gobierno no puede admitir o dejar sin sanción a los grupos policiales que se empeñan en las malas prácticas del pasado, que consisten en la vieja tradición autoritaria y violatoria del marco legal de perseguir a supuestos delincuentes, aplicándole la fórmula de “darle para abajo”, cayendo en la negación del propósito de transformar la nueva policía mediante la Reforma Policial.
¡Qué se dé un ejemplo que consolide la nueva ética del nuevo modelo policial!




